Llegó la hora del adiós.

6:21



Acabo de cumplir la mayoría de edad, y aunque parezca mentira, este día en que me encuentro no es el más precisamente feliz por así decirlo. Ya que son las cinco de la madrugada, estoy despierta contemplando la luna desde la ventana de la habitación que dentro de unas horas dejará de pertenecerme. ¿Por qué?, os preguntareis. Pues la respuesta es muy sencilla: odio profundamente la vida que he llevado hasta ahora, no ha sido ni mucho menos feliz sino de lo más deprimente. Es algo que no selo deseo a nadie.
Por eso ahora es el momento perfecto en cuanto levante el alba y el sol ilumine la ciudad para desaparecer de esta antigua vida sin remordimiento alguno. Puede que esté perdida en un mar de dudas pero eso no le da derecho a nadie a maltratar psicológicamente y físicamente entre otras vejaciones como me lo han hecho.
Después de unas horas, por fin llegó el esperado momento, simule ante mis insoportables padres que me iba con unos amigos a pasar el rato a un parque cercano al que tenía por costumbre ir los sábados. Sin embargo, aprovechando que yo a ellos no les importaba en absoluto. Ya que muy seguramente fuese una hija no deseada aunque me duela admitirlo. ¿No creen que para haberme educado de esta manera no sería mejor haberme dado en adopción en su momento? Por lo visto no, se creían que lo suyo iba a funcionar siempre, ¿pero a qué  precio?…En fin, eso ya es cosa del pasado ahora lo importante es salir a la calle con la cabeza bien alta, recoger los ahorros que a buen recaudo tenía, guardarlo en un mochila y emprender rumbo. Por lo demás no hay problema luego a las cuatro y media de la tarde cuando se largue cada uno por su lado aprovecharé y recogeré todo mientras les dejo una nota que dirá lo siguiente.




Queridos padres:
Os dejo esta nota por que no soporto más la vida que llevo a vuestro lado, se que no me queréis y que ni siquiera os importo. Así que no me busquéis, porque a partir de ahora dejaré de ser Aura esa niña inocente que criasteis de la peor manera posible y que nunca más será vuestra hija. Ya que nunca fue tratada para tal hecho.
 Postdata.: No penséis que me arrepentiré de esto porque ni me arrepiento ahora ni nunca lo haré.
Adiós.
Salgo por la puerta después de todo, voy por la calle y a unas manzanas más adelante, estoy caminando rumbo a casa de Ruth, cuando al doblar una esquina, doy con un callejón, miro por casualidad y de pronto allí estaba. Una guitarra en buenas condiciones allí varada, me acerqué y dubitativamente le encontré un uso inmersa en mis pensamientos. Decidí atreverme a coger una guitarra la cual no me pertenece, lo más mínimo. Pero aún así decidir saltarse las reglas. ¿Qué tenía que perder? Me escondí en la esquina con el equipaje, abrí la maleta y cogí algo de ropa que nadie se esperaría que tuviese. ¡Ahora comprenderéis por qué! Me enfundé en unos pantalones de cuero, unas botas negras como la penumbra que nos estremece en las largas noches de un frío invierno, una camiseta rasgada a propósito y un chaleco impregnado de tachuelas, con tal de demostrar al mundo que la vida no es lo que parece. ¡Qué todo evoluciona!, a veces para mejor, otras sin embargo hay que admitir que para nada bueno. Pero no creo que este sea el caso, solo pretendo encontrarme a mí misma  en este mundo plagado de gente sin sentido, ignorante, que no aprecia para nada todo el esfuerzo que le han dedicado,…Cerré la maleta, me levanté alegrándome por haberme deshecho de la imagen de niña buena que no soportaba interpretar. Esta vez sí que cogí la guitarra y seguí mi camino por la ciudad de Madrid.
Camino unos minutos más incasablemente hasta la casa de Ruth, ahora mía más o menos también. Toco el timbre séptimo A y me abre la puerta el portero que seguramente estará al tanto. ¡Así se demuestra que la gente le encanta hacer correr los rumores! Me fijó que es un edificio bastante bien.
Entro en la casa y me recibe Ruth emocionada.

Ruth -¡Aura, qué alegría que ya estés por fin aquí! Ya verás lo bien que lo vamos a pasar. Yo también me alegro amiga y la diversión está asegurada. Trae aquí las maletas y así te enseño tu habitación… Te he preparado una cama, unas mesitas y unos discos, el resto es tuyo. No te lo tomes a mal eh que solo quiero explotar tu creatividad. Te vendrá bien.- Entre carcajadas.

No te preocupes ya se me ocurrirá algo de momento perfecto. Esta noche puedo dormir tranquila. -También me rio.
-Aún es pronto para cenar ¿Qué tal si vamos a dar un paseo y me cuentas como te ha ido todo por el camino?
- Vale, ¡Te has percatado de mi nuevo estilo! ¿Tan evidente es?
-¡Y tanto! Llevas mal colocadas las cordoneras de las botas y las tachuelas lo hacen parecer de fiesta…pero bueno es un comienzo. ¡Vamos!
Dimos un paseo por la zona hasta llegar al retiro, nos acercamos a la zona del lago, estuvimos un rato y después compramos la cena, nos la comimos y nos quedamos viendo películas de miedo para reírnos de las tonterías frente al televisor al darnos de que los protagonistas son estúpidos. Ya que no deberían seguir a los fantasmas mientras les gritamos no abráis esa puerta, está ahí. -Lo típico.
Fue  un día duro pero valió la pena. Además la tarde fue fantástica y tengo ya algunas ideas para el cuarto solo hace falta dinero y para eso se necesita trabajo. Así que mañana a buscar trabajo.
 Me desperté a las ocho en punto, me fui  a la ducha y desayuné después de  arreglarme, Ruth se fue a trabajar  hace rato y no tardaré en buscar uno.
Estaba todavía asimilándolo pero por fin lo conseguí. ¿Qué hago ahora para conseguir trabajo? Con tanto lío de la crisis me va a resultar difícil. Lo mejor va a ser que vaya a comprar un periódico, ir seleccionando lo que más o menos encaje con mi perfil. A mí siempre me ha gustado la fotografía y la música. He trabajado anteriormente en restaurantes de comida rápida. Es un trabajo bastante duro pero si te esfuerzas mucho puedes conseguir más dinero. Eso lo puedo hacer.
Tengo que ir a por uno enseguida, no puedo estar todo el día vagando sabiendo que mi buena amiga se ha puesto a trabajar para cubrir ambos gastos. Estamos en primavera, dentro de un mes y medio será verano otra vez.
Acabo de hacer las tareas de la casa y de intentar encontrar algo por los periódicos pero a todos los números que llamo o no existe el número marcado o ya tienen cubierto el puesto. Es mucho más difícil de lo que pensaba. ¿Qué voy a hacer? Estoy desesperada… ¿Sería mejor ir directamente a los sitios? ¡Qué complicaciones! Aura, respira, tranquila, ten en cuenta que solo acabas de empezar. Si no lo encuentras ahora ya lo encontrarás.
Estuve escuchando este torbellino de frases paranoicas mientras me sumía en un largo y fructífero aletargamiento del que desperté a la hora de comer porqué Ruth estaba abriendo la puerta de la casa.
Ruth me llamaba, fui en su dirección y estuvimos hablando  de cómo  habíamos pasado el día mientras preparábamos un par de boles con ensalada, un par de filetes de salmón y algo de puré. Todo muy rico.
Me comentó que puede que pronto tenga una entrevista para un negocio de  hostelería que ha renovado de gerente recientemente, que necesitaban una imagen fresca y juvenil. Ella añadió que habló con el antiguo dueño que es amigo de un familiar suyo para por lo menos entrevistarme ya que necesitamos el dinero.
- Ruth, ¿sabes una cosa?
- No, ¿cuál? ¡Sorpréndeme!
- Eres una gran amiga, gracias por ayudarme a encontrar trabajo. Te quiero mucho.
- ¡No hay de qué! Eres como mi hermana, te ayudaré  en lo que pueda ya sabes que soy así. ¿Por cierto tienes currículum?
-No, porque no sé  hacerlo pero ya sabes que  trabajé en una hamburguesería  y en una pizzería los dos veranos anteriores.
-Pues hay que hacerte uno que es esencial tener uno para que tengan un buen expediente tuyo. Si quieres mañana que  no trabajare por la tarde, vamos a un cibercafé a hacerlo. Pero ves recordando y buscando como se llaman aquellos sitios, etc.
-Perfecto, esto esta noche nos llamará Juan Pedro para ir al parque o al cine. ¿Te quieres venir después del trabajo?
-Dile que sí que vamos al cine pero mejor a la sesión de las diez que echan una película más decente que la de las ocho y así me da tiempo a quitarme el atuendo de dependienta y los tacones para ir más cómoda.
-Aquí te espero. ¡Hasta luego!
Desapareció entre el chasquido de los tacones contra el parqué mientras pensaba en que ponerme para esta tarde-noche con mis amigos. Cuando terminé de ducharme subí el volumen de radio más alto de lo normal para tratar de evadir mis pensamientos.
Tenía una sensación de preocupación excesiva por la manera de Juan Pedro en insistir tanto en quedar. A lo mejor solo es que nos echaba de menos. Esperaba que solo fuera eso, no quería que hubiese más peleas y disgustos a mi alrededor.
Terminé de arreglarme lo mejor posible. Me puse unos vaqueros ajustados rojos, una camisa gris con una camiseta verde botella debajo. Me recogí el pelo en una trenza en un intento de preservar mis rizos, ya que cuando fui al mercado se me olvidó comprar espuma. – Nota mental: Elaborar una lista con todo lo necesario para la próxima vez.
Encendí la televisión e hice algo de zapping mientras me abrochaba las  zapatillas negras. De repente, apareció Ruth con su cantoneo. Nos saludamos y se arregló. Eligió un look parecido al mío pero en tonos naranjas y malvas.
En cuanto se preparó, apagué el televisor, cerramos la puerta y nos fuimos corriendo al cine.  Cogimos el autobús a tiempo, llegamos justo cuando ellos llegaron.
Allí estaban: Julia, Juan Pedro, Esteban, María, Pilar, Héctor y Diego.
Les saludamos a lo lejos, cuando llegamos nos abrazamos y compramos las entradas más la comida.


Juan Pedro se sentó con Ruth en la esquina de la fila, como acostumbraban, ya que eran pareja. Mientras María, mi prima hermana, estuvo a mi lado junto con el resto a pesar de que nuestros amigos opinen que somos opuestas nos llevamos de fábula. Vimos  la primera media hora  sin mucha concentración ya que los que habían delante se entretenían lanzándose palomitas a diestro y siniestro, cosa que me tentó más de una vez a llamarles la atención y estos mequetrefes haciéndome caso omiso. Al final, se cansaron y pude ver  la película tranquilamente.
Cuando se encendieron las luces del cine, pude ver a las claras que los tira-palomitas eran unos chavales de máximo 15 años, que viven más para jugar y hacer el tonto que para otra cosa que no implique madurar. Me preguntaba si alguna vez podrán ser capaces de comportarse adecuadamente aunque solo sea en el cine.

A la salida del cine nos fuimos caminando hacía el parque de mi antiguo barrio. Poco tiempo después, Julia acabó hecha un mar de lágrimas. Al principio nadie sabía el motivo por el que se puso así de repente; entre lágrimas y suspiros confesó algo que ya nos temíamos todos nosotros. Su novio le había propinado unos cuantos guantazos antes de salir por la puerta de su casa para reunirse con nosotros.
Me aventuré sin pensarlo siquiera…  No podía reprimir mis sentimientos ante lo que escuchaba. ¡Pobre Julia!
-No creo que esta sea la primera vez que te pega, no trates de justificarlo porque eso es injustificable. Si de verdad fuera un hombre que te quisiera de verdad, te hubiera dejado pasar el rato con tus amigos y no se hubiera comportado como un cretino celoso. Sabes perfectamente que cuando él quiere te deja en la estacada y se va por ahí con los amigos.
-¿Cuántos años llevas a su lado? ¿Crees haber sido feliz con él? ¡No sé si ellos pensarán lo contrario, pero por mí precisamente no lo creo! ¡No te merece! Es fácil percatarse que cada vez te cuesta más quedar con nosotros.-Incitó María sabiendo por donde iba yo en el asunto.
-Llevamos cinco años muy felices juntos. ¡Me da igual lo que penséis! ¡¿Quién os ha dicho eso?!-Gritó desesperada Julia.
-No ha hecho falta que nos lo diga nadie. Te lo decimos por tu bien ya que tú no lo ves. Sabes que siempre nos tendrás para lo bueno y para lo malo.-Todos excepto Julia al unísono.
-¡Estáis equivocados! No tenéis ni idea de nada… Él me quiere y si me ha pegado es porque no creía que me iba con vosotros, él pensaba que me iba con otro y que le iba a abandonar… Pero ya está todo resuelto.-Todo esto entre  balbuceos propios de su ira.

Visto que seguía tan ciega como siempre, no nos quedó más remedio que darle la razón, aunque nos partiera el corazón, tuvimos que cambiar de tema para eliminar la tensión ante tanto sentimentalismo.
La única forma para que se percate de quién está enamorada será cuando él le dé una patada y la abandone por otra que no le llegue ni a la suela del zapato. Nosotros trataremos de hacerla feliz mientras él no esté cerca porque no se merece estar enfadada, depresiva o triste. ¡Será un dilema al que nos tendremos que afrontar sí o sí!


Personajes que participan en el capítulo y algunas representaciones gráficas del mismo:
  Blanca Aura
  Ruth
 Julia
 Juan Pedro
 Esteban
 María

 Pilar
  Héctor
Diego



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2 comentarios

  1. Te prometo que me has hecho tragar todas y cada una de tus palabras! Hay trozos con los que me siento identificada y me gusta un montón que tengas tan cuidados los detalles, me he imaginado a la perfección la parte cuando se arreglaban y todo lo referente a moda lo vivo de cerca. Sigue así! Un beso
    lilbourne.blogspot.com.es

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    1. En realidad , no me estraña nada que lo hayas deborado. No me considero demasiado experta pero trato de mejorar día a día. Te decía que no me extraña nada por que en realidad lleva escrito más de un año y tuve que pedir opinión a jovenes y adultos aver si lo veían de una manera estándar. Me dijeron que si pero que le faltaba un poco de acción ( que ya aparecerá) y por supuesto algún despiste ortográfico que no vi en su momento.

      Soy muy detallista y me fijo en las pequeñas aunque a veces tanta perfección no es buena...
      Trato de que os sumergaís en la historia como en todas las historias que me decido a leer en mi tiempo libre ¡Ya que me encanta deborar libros virtuales o en mano!

      Soy también una apasionada por la moda pero lo de que aparezca dentro de mi obra es en honor a una de mis mejores amigas que es la que me ayuda cuando mexclo demasiadas cosas. ¡No te preocupes que tendrás noticias de lectura, moda... bien pronto!

      Un gran beso,
      Ángela.

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